Agroquímicos: el uso inadecuado ya tiene CURA
Para fomentar buenas
prácticas en la aplicación de agroquímicos, el INTA
lleva adelante la CURA: un plan de capacitación para
proteger la salud y el ambiente.

“Entre el ‘deber ser’
y el ‘ser’ siempre hay una brecha y se debe tender a que
sea más fácil cumplir que evadir; a que toda la cadena
de fitosanitarios sea co-responsable y, para ello, hay
que generar buenas prácticas de uso”. Así se expresó
Eduardo Bustos Villar, secretario de Determinantes de la
Salud y Relaciones Sanitarias del Ministerio de Salud de
la Nación. Desde esa cartera, junto con el INTA y otros
organismos, se creó una Capacitación en Uso Responsable
de Agroquímicos (CURA), realizada en diversas regiones
del país y destinada a quienes se encuentran en contacto
con ese tipo de sustancias.
El programa busca
“capacitar a distintos actores del ámbito productivo,
educativo, tecnológico y político como a la sociedad en
general sobre la responsabilidad que se impone al
momento de trabajar con agroquímicos y sus consecuentes
riesgos sobre la salud y el ambiente”.
De acuerdo con el
especialista del INTA Mario Bogliani, coordinador del
CURA, el plan trabaja para “minimizar esos riesgos y
capacitar a los sujetos destinatarios mediante el
conocimiento de las tecnologías de aplicación
disponibles y las normas de seguridad necesarias”.
La aplicación del
programa atiende las demandas planteadas por distintos
sectores de la sociedad mediante estrategias
territoriales para sensibilizar a la población sobre los
riesgos del uso inadecuado de agroquímicos. En este
sentido, las capacitaciones se llevan a cabo en 16
provincias y se tienen en cuenta las tecnologías de
aplicación propias de los cultivos característicos de
cada zona.
Más allá de las
clases presenciales que se ofrecen a la comunidad, a los
aplicadores de agroquímicos, a los profesionales de la
salud, al personal de respuesta ante incidentes o
emergencias y a los docentes, se considera la
realización de un programa semipresencial articulado con
cámaras empresariales y constituido por varios módulos.
Futuro cercano En los próximos 20 años la demanda global
de alimentos se duplicará, lo que implicará producir más
del doble de alimentos en la misma superficie actual.
Para la Argentina,
esto significa tanto una oportunidad como un desafío:
habrá que buscar cómo lograr mayores rendimientos y
mejor calidad en la producción. Así, el uso adecuado de
los agroquímicos surge como un factor fundamental. En
este sentido, la Organización de las Naciones Unidas
para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus
siglas en inglés), en su documento Buenas Prácticas
Agrícolas, solicita que los productos agroquímicos sólo
sean aplicados por “personas especialmente capacitadas y
experimentadas” y con la garantía de que “el equipo
utilizado para el manejo y la aplicación de agroquímicos
cumpla con las normas de seguridad y mantenimiento
establecidas”. Según advierte ese organismo, las
sustancias nocivas para los seres humanos o su ambiente
deberán ser utilizadas “con pleno conocimiento y un
equipo adecuado”.
Para que la Argentina
aproveche sus oportunidades de negocio en un futuro
cercano de forma segura y amigable con el ambiente,
deberá considerar el uso responsable de agroquímicos. De
esta forma, los productores se estarían beneficiando en
tres aspectos diferentes: sanitario, ambiental y
económico. En el primer caso minimizarían los riesgos de
aplicación en sí mismo y en la población circundante; en
el segundo, evitarían el daño ambiental que, a largo
plazo, también sufrirían sus propios cultivos; y, por
último, ahorrarían gran cantidad de dinero ya que si no
se tienen conocimientos sobre el momento justo de
aplicación el producto puede perderse debido a la
deriva.
Para Bogliani, “a
partir del CURA queremos apuntar a una mirada más amplia
de la problemática mediante la incorporación de
cuestiones relacionadas con las tecnologías de
aplicación, el impacto ambiental y la salud”. No
obstante, la clave de la situación es simple: “No
existen agroquímicos seguros, sino formas seguras de
utilizarlos”.
El CURA forma parte
de la Comisión Nacional de Investigación sobre
Agroquímicos, creada a partir del decreto del Poder
Ejecutivo Nº 21/2009 para “investigar, prevenir, brindar
asistencia y tratamiento a las personas expuestas al uso
de productos químicos y sustancias agroquímicas para
promover la salud pública y la integridad del ambiente
en todo el territorio nacional”.
Fuente:
Inta informa
Septiembre 2011
