El "abc"
de los agroquímicos.
Conceptos básicos
de toxicología y el control de plagas.Un aporte para
comprender que la mejor herramienta para combatir las
falacias en torno al tema, es la información científica
despojada
de prejuicios y cercos ideológicos.
Hace ya varios siglos, el médico suizo Paracelso señaló
que cualquier sustancia puede ser un veneno. "La dosis
determina que una sustancia sea o no un veneno",
escribió Paracelso.
Esta afirmación vale para cualquier sustancia. Los
médicos recomiendan tomar un vaso de vino por día,
porque esa cantidad tiene un efecto benéfico sobre el
organismo; sin embargo, el efecto de tomar cuatro litros
diarios de vino será perjudicial para la salud.
En dosis bajas, la vitamina A mejora la vista y la piel,
pero si se consume en dosis altas puede causar efectos
tóxicos como náuseas, problemas en el hígado y
decoloración de la piel. Hasta el agua, tomada en
cantidades excesivas, puede producir la muerte de una
persona.
Pero la dosis no es lo único que determina la toxicidad
de una sustancia. Una misma
dosis puede no producir efectos en un adulto saludable,
pero sí en un niño o en una persona enferma. La
toxicidad depende de la edad, el peso corporal, el sexo,
la salud y el estado nutricional de las personas.
También depende de las condiciones ambientales (por
ejemplo, la temperatura); del tipo de exposición (única
o repetida, corta o larga) y de la vía de ingreso al
organismo (oral, respiratoria, a través de la piel).
En caso de los plaguicidas,
siempre se deben respetar las recomendaciones de uso
establecidas por el fabricante. Nunca hay que aumentar
la dosis o la frecuencia de aplicación, ni siquiera
cuando el plaguicida falla. Si se aplica más insecticida
que lo recomendado, aumenta el riesgo para las personas
y los organismos que no son plagas, se incrementa la
contaminación ambiental y se agrava el problema de la
resistencia de los insectos a los plaguicidas.
Natural o
sintético.
Hay anuncios que
destacan el origen natural de los productos que
publicitan y afirman, en forma directa o indirecta, que
por ser naturales son más seguros o saludables que los
productos sintéticos. Las sustancias de origen natural
no siempre son más saludables o inofensivas que las
sustancias sintéticas (elaboradas artificialmente). La
verdad es que las propiedades de las sustancias no
dependen de su origen, sino de su estructura química. El
efecto que producen en los seres vivos tampoco depende
de su origen, sino de factores como la edad, el estado
de salud y la dosis recibida.
Muchas sustancias de origen natural son mucho mas
tóxicas que cualquiera de los plaguicidas en uso. Por
ejemplo, la nicotina que contienen los cigarrillos, o el
arsénico presente en el agua que beben millones de
personas en todo el mundo (incluidos muchos argentinos).
Los insecticidas de origen natural, deben ser usados con
las mismas precauciones que los de origen sintético.
La
naturaleza inspira
La naturaleza ha
servido de inspiración para fabricar sustancias útiles
para los seres humanos, incluso plaguicidas. Buna parte
de los plaguicidas que se usan en todo el mundo son
derivados sintéticos de susancias de origen natural. En
estos casos, la estructura química de la sustancia
natural sirvió como punto de partida para fabricar
nuevos productos.
El objetivo general ha sido obtener sustancias que sean
muy tóxicas para los insectos, pero poco tóxicas para
los seres humanos y otros organismos.
Peligro no es sinónimo de riesgo.
La peligrosidad
de una sustancia es uno de los factores que se deben
tener en cuenta para estimar el riesgo toxicológico que
implica el uso de una sustancia. Es decir la fórmula
sería:
Riesgo toxicológico = peligrosidad x exposición
La peligrosidad es el conjunto de propiedades de una
sustancia que, en determinadas circunstancias, la hacen
capaz de causar efectos nocivos en los seres vivos. La
exposición es la situación en la cual una sustancia
puede ingresar a un ser vivo.
El cianuro se usa como plaguicida en situaciones muy
restringidas, por ejemplo para tratar depósitos o las
bodegas de los barcos. Es uno de los venenos más
poderosos que se conocen, es decir su peligrosidad es
muy alta. Pero si se toman las medidas de seguridad
adecuadas (esto es, los aplicadores usan el equipo de
protección apropiado y se desaloja el lugar a tratar),
la posibilidad de exposición es muy baja y entonces es
también muy bajo el riesgo de que alguien se intoxique.
Hasta el más peligroso de los plaguicidas puede
constituir un riesgo muy bajo para las personas y otros
organismos si es usado con precaución y respetando las
medidas de seguridad recomendadas.
Cuándo es
Plaga?
Una plaga es un
conjunto de organismos que reducen la disponibilidad,
calidad o valor de un recurso humano. Son recursos
humanos: la salud y el bienestar de las personas, los
bienes muebles e inmuebles; las plantas cultivadas y los
animales criados como alimento, y las plantas cultivadas
y los animales criados por placer.
El concepto de plaga está definido desde el punto de
vista de los seres humanos y depende de diversos
factores. Los insectos que se alimentan de las plantas
de algodón salvaje que crecen en algunas regiones del
continente americano no son una plaga, pero los que se
alimentan del algodón cultivado con fines económicos sí
lo son.
La densidad de una población de insectos determina si se
trata o no de una plaga. Un puñado de langostas en un
gran campo de algodón no es una plaga, pero un millón de
langostas sí lo son.
Para determinar si se debe aplicar o no una medida de
control, se ha definido el "umbral de daño económico".
Cuando el tamaño de la población de insectos está por
encima del umbral de daño económico, se recomienda
aplicar una medida de control, porque el daño que
produce esa cantidad de insectos es mayor que el costo
de la medida de control. El objetivo de la medida de
control es reducir el tamaño de la población por debajo
del umbral de daño económico.
Cuando eso ocurre, el daño que producen los insectos es
mejor que el costo de la medida de control y por lo
tanto no se justifica aplicarla.
Controlar a una plaga significa reducir el tamaño de su
población por debajo del umbral de daño económico.
Creados
para matar
Los plaguicidas
son sustancias o mezclas de sustancias usadas para
prevenir, destruir, repeler o mitigar a las plagas. El
sufijo "cida" proviene del latín y significa que mata.
Así surgieron palabras como insecticida, herbicida,
alguicida, pediculicida, fungicida, molusquicida y
otras,cuya primera parte indica la plaga en cuestión.
Otras palabras como larvicida, ovicida y adulticida, se
refieren a distintos momentos del ciclo de vida de las
plagas.
Los insecticidas mas usados pertenecen a tres grupos:
fosforados, cabamatos y peretroides. Son todos
sintéticos y actúan sobre el sistema nervioso de los
animales.
Otros insecticidas forman parte del grupo de los
reguladores del crecimiento de los insectos. Son
sustancias que impiden que los insectos crezcan
normalmente.
Los principales herbicidas afectan la fotosíntesis, la
respiración de células y la síntesis de aminoácidos (las
unidades que constituyen las proteínas)-
Los plaguicidas son sustancias tóxicas, cuyo uso está
autorizado en determinadas circunstancias. Si no se
cumplen las recomendaciones de uso, aumenta el riesgo
para las personas y los organismos que no son "plaga", y
se incrementa la contaminación ambiental.
Mezclas
de plaguicidas
Es incorrecto
aplicar mezclas no recomendadas de plaguicidas, porque
en la gran mayoría de los casos se desconoce cuál será
el resultado que, por otra parte, es muy difícil de
predecir. Esto se debe a que los componentes de una
mezcla pueden interactuar de distintas maneras.
Aditividad: la toxicidad de la mezcla es igual a la suma
de las toxicidades de sus componentes individuales.
Antagonismo: la toxicidad de la mezcla es menor que la
suma de las toxicidades de sus componentes individuales.
Potenciación: la toxicidad de la mezcla es mayor que la
suma de las toxicidades de sus componentes individuales.
Sinergismo: es un caso especial de potenciación, en el
que uno de los componentes no presenta acción
insecticida en la dosis empleada, pero su presencia
aumenta la toxicidad del otro componente.
Si se aplica una mezcla y se produce un antagonismo
entre sus componentes, la medida de control puede
fallar, ya que la toxicidad de la mezcla será menor que
la toxicidad de sus componentes por separado. Si, en
cambio, se produce una potenciación, quizás la medida de
control tenga un buen resultado, pero como la toxicidad
de la mezcla es mayor que las toxicidades de sus
componentes por separado, aumenta el riesgo para las
personas y los organismos que no son plagas.
El butóxido de piperonilo es un sinergista que se aplica
junto con los piretoides para aumentar el efecto de
estos insecticidas.
No se deben aplicar mezclas no recomendadas de
plaguicidas, porque sus componentes pueden interactuar
en forma mas impredecible, en algunos casos aumentando
el riesgo para las personas y los organismos que no son
plagas.
Insectos
resistentes a los insecticidas.
Una población de
insectos es resistente a un insecticida cuando es capaz
de tolerar dosis de esa sustancia que matarían a otros
insectos de la misma especie.
La resistencia a los insecticidas tiene un origen
genético. Los insectos resistentes aparecen en forma
espontánea en las poblaciones. Cuando se aplica un
insecticida, sobreviven los individuos que son
resistentes y muere una buena parte de los que no lo
son. Si se sigue usando el mismo insecticida, la
población tendrá cada vez más individuos resistentes y
llegará un momento en que se producirá una falta de
control.
La selección de individuos resistentes es inevitable,
pero se puede manejar, y la mejor manera de hacerlo es a
través del Manejo Integrado de Plagas. Se trata de una
manera de controlar a las plagas desde una perspectiva
ecológica. Utiliza distintas formas de control,
incluyendo los plaguicidas y, si es necesario, la
inacción (es decir no aplicar medidas de control cuando
no hace falta).
La aparición de insectos resistentes a los insecticidas
es inevitable, pero existen formas de manejarlas .
Cómo
minimizar efectos indeseables
Reducir el uso
(empleando estrategias racionales o alternativas)
Legisla, vigilar y proteger (a las personas y a los
ecosistemas)
Aprender, informar (a la población) y educar (a los
aplicadores, los médicos, los fabricantes y
comerciantes, como a quienes toman decisiones)
Conclusiones
La mayoría de los problemas sanitarios y ecológicos
causados por los plaguicidas, se han debido a la
ignorancia o irresponsabilidad.
Hay que controlar las plagas, pero no todo los que se
mueve.
No hay sustancias inofensivas, pero hay formas
inofensivas de usarlas.
Fuente.
Por Raúl A.Alzogaray
Doctor en Ciencias Biológicas Centro de Investigaciones
de Plagas e Insecticidas.
Prof universidad Nacional de San Martín
Integrante del Registro de Profesionales Independientes
Especializados en Toxicología y Ecotoxicología del
SENASA
Para Revista Nuestro Agro- Febrero 2011
IMPACTOS AMBIENTALES DE LOS SISTEMAS DE RIEGO
Los sistemas de riego y
drenaje manejan las fuentes de agua a fin de promover la
producción agrícola. Los impactos dependen del tipo de
riego, de la fuente del agua (superficial o
subterránea), de su forma de almacenamiento, de los
sistemas de transporte y distribución, y de los métodos
de entrega o aplicación en el campo.
Desde hace mucho tiempo, se
ha utilizado el agua superficial (principalmente de los
ríos) para el riego, y en algunos países, desde hace
miles de años; todavía constituye una de las principales
inversiones del sector público. Los proyectos de riego
en gran escala que utilizan el agua subterránea,
conforman un fenómeno reciente, a partir de los últimos
treinta años. Se encuentran principalmente ubicados en
las grandes cuencas aluviales de Pakistán, India y
China, donde se destacan pozos entubados para aprovechar
el agua freática, conjuntamente, con los sistemas de
riego que emplean el agua superficial.
Los potenciales impactos
ambientales negativos de la mayoría de los grandes
proyectos de riego incluyen la saturación y salinización
de los suelos; la mayor incidencia de las enfermedades
transmitidas o relacionadas con el agua; el
reasentamiento o cambios en los estilos de vida de las
poblaciones locales; el aumento en la cantidad de plagas
y enfermedades agrícolas, debido a la eliminación de la
mortandad que ocurre durante la temporada seca; y la
creación de un microclima más húmedo.
La expansión e
intensificación de la agricultura que facilita el riego,
puede causar mayor erosión; contaminar el agua
superficial y subterránea con los biocidas agrícolas;
reducir la calidad del agua; y aumentar los niveles de
alimentos en el agua de riego y drenaje, produciendo el
florecimiento de las algas, la proliferación de las
malezas acuáticas y la eutrofización de los canales de
riego y vías acuáticas, aguas abajo. Así se requieren
mayores cantidades de productos químicos agrícolas para
controlar el creciente número de plagas y enfermedades
de los cultivos.
Los grandes proyectos de
riego que represan y desvían las aguas de los ríos,
tienen el potencial de causar importantes trastornos
ambientales como resultado de los cambios en la
hidrología y limnología de las cuencas de los ríos.
Al reducir el caudal del
río, se cambia el uso de la tierra y la ecología de la
zona aluvial; se transforma la pesca en el río y en el
estero; y se permite la invasión del agua salada al río
y al líquido subterráneo de las tierras aledañas. El
desvío y pérdida de agua debido al riego reduce el
caudal que llega a los usuarios, aguas abajo, incluyendo
las municipalidades, las industrias y los agricultores.
LA CALIDAD DEL AGUA.
La reducción del flujo
básico del rio disminuye también la dilución de las
aguas servidas municipales e industriales que se
introducen, aguas abajo, causando contaminación y
peligros para la salud. El deterioro en la calidad del
agua, debido a un deficiente diseño y proyecto de riego,
puede volverla inservible para otros usuarios,
perjudicar las especies acuáticas, y debido a su alto
contenido de alimentos, provocar el crecimiento de
malezas acuáticas que obstruirán las vías fluviales, con
consecuencias ambientales para la salud y la navegación.
Los potenciales impactos
ambientales negativos directos del uso del agua freática
para riego surgen del uso excesivo de dichas fuentes
(retirando cantidades mayores que la tasa de
recuperación) Ello baja el nivel del agua freática,
causa hundimiento de la tierra, disminuye la calidad del
líquido y permite la intrusión del agua salada (en las
áreas costaneras).
Existen algunos factores
ambientales externos que influyen fundamentalmente en
los proyectos de riego. El uso de la tierra, aguas
arriba, afectará la calidad del líquido que ingresa al
área de riego, especialmente su contenido de sedimento
(erosión causada por la agricultura) y composición
química, (contaminantes agrícolas e industriales). AL
utilizar el agua que deposita el sedimento en los
terrenos, durante el tiempo, o simplemente, al utilizar
el agua que trae un alto contenido de sedimento, se
puede alzar el nivel de la tierra a tal punto que se
impida el riego.
Los obvios impactos
positivos del riego provienen de la mayor producción de
alimentos. Además, la concentración e intensificación de
la producción en un área más pequeña puede proteger los
bosques y tierras silvestres, para que no se conviertan
en terrenos agrícolas. Si existe una cobertura vegetal
importante durante la mayor parte del año, o si se
prepara la tierra (por ejemplo, nivelarla), se reduce la
erosión de los suelos. Se pueden contabilizar muchos
beneficios para la salud, debido a la mejor higiene y la
reducción en la incidencia de ciertas enfermedades. Los
proyectos de riego pueden moderar las inundaciones,
aguas abajo.
LAS ESTRATEGIAS DEL RIEGO
Las estrategias del riego se
pueden entender como criterios para decidir el momento
de efectuar un riego y la cantidad de agua a aplicar.
1-Un criterio general es el
de disponer las necesidades brutas de riego (NB) ,
cuando el denominado déficit de agua en el suelo (DAS),
sea igual al nivel de agotamiento permisible (NAP),
teniendo en cuenta estrictamente el balance de agua
(agua que se aporta al sistema suelo-planta menos agua
que se extrae del sistema). Esta es la estrategia más
recomendable, ya que así se evitan problemas de
extracción de agua, y por lo tanto, no habrá
repercusiones en la producción final.
2-Si el valor comercial del
cultivo es muy alto, nos aseguraremos que las raíces de
las plantas no muestren problemas en extraer el agua en
ningún momento. Para ello aplicamos las necesidades
brutas de riego antes de que el DAS alcance el NAP. Así,
aumentamos el número de riegos, y dependiendo del método
de riego empleado, su costo.
3-En ocasiones es
conveniente aplicar una cantidad de agua fija con los
riegos, de manera que se aproveche al máximo el sistema.
Los sistemas de riego automatizados por aspersión (por
ejemplo el pivotante, mas conocido como "pivot"),
constituye un claro ejemplo de aplicación de una
cantidad fija, que depende de la velocidad a la que se
desplace la máquina. En estos casos, el momento de
realizar el riego es aquel en el que el déficit de agua
en suelo iguala a las necesidades netas, pero teniendo
en cuenta que se aplicarán las necesidades netas.
4-En numerosos sistemas de
riego (fundamentalmente en riego por superficie),
existen restricciones para elegir el momento del riego,
ya que permanecen organizados por turnos en los que cada
agricultor riega cuando le está permitido. En este caso,
puede ser que el déficit de agua en el suelo supere al
nivel de agotamiento permisible. Lo más usual es que
agricultor procure aplicar el agua correspondiente a las
necesidades brutas, es decir, cargar el suelo de agua en
previsión de que el turno se pueda retrasar o demorar.
En las estrategias
anteriores aplicamos necesidades brutas. Disponer
cantidades mayores supone incrementar las pérdidas por
filtración profunda o drenaje, mientras que aplicaciones
inferiores disminuirían la evaporatranspiración que
incidiría negativamente en la producción. En función de
la mayor o menor proporción de agua en los poros del
suelo, y su disponibilidad para la planta, se definen
cuatro niveles de humedad:
Límite superior (SL) es un
nivel de humedad que se consigue dejando drenar el agua
del suelo saturado. Este contenido de líquido es la
mayor cantidad de agua que el suelo puede llegar a
almacenar sin drenar. También se lo conoce como
Capacidad de Campo . Límite inferior (LI) si el suelo no
recibe un nuevo aporte, la evaporación de agua desde el
suelo, y la extracción por parte de las raíces, hacen
que el agua almacenada disminuya hasta llegar a este
nivel en el que las raíces no pueden extraer más
cantidad. Aunque el suelo aún contiene cierta cantidad
de agua, las plantas no pueden utilizarla. Se conoce
también como punto de marchitez o punto de
marchitamiento permanente.
Suelo Seco: situación en que
los poros del suelo están totalmente llenos de aire. Así
pues, las plantas pueden extraer el agua del suelo desde
el límite superior hasta el límite inferior, que es lo
que se conoce como intervalo de humedad disponible (IHD),
también conocido como agua útil (AU). En la práctica, la
mayor cantidad que el suelo puede almacenar y poner a
disposición de las plantas es en torno al 70% de la
cantidad de agua representada por el IHD.
PROGRAMANDO LOS RIEGOS
Para poder programar los
riegos en forma eficaz, resulta necesario conocer el
nivel de humedad o cantidad de agua que contiene el
suelo y los valores tanto de límite superior como
inferior.
La experiencia nos dice que
en las zonas secas, el agua limita con frecuencia los
rendimientos, y que siempre que no haya alguna acción
negativa de otros factores de la producción vegetal, a
medida que aumenta el régimen de humedad lo hacen
también los rendimientos.
El incremento de
rendimientos suele ser más acusado en máximos
rendimientos cuando se mantiene el suelo en un régimen
de humedad constante por encima del 80% del agua
utilizable. Si se supera la capacidad de campo, se
producen descensos importantes de los rendimientos, lo
que justifica la necesidad de drenaje.
Existen tres índices para
determinar la manera en que el riego ha sido realizado
de forma correcta, tanto para el aprovechamiento de agua
por parte del cultivo, como de ahorro de agua.
Eficiencia de aplicación
(EA), coeficiente de déficit (CD) y coeficiente de
uniformidad del riego (CU). Eficiencia de aplicación
(EA) es la relación entre el agua que realmente queda
almacenada en la zona de raíces del cultivo (y por lo
tanto puede ser aprovechada por ellas), y el agua total
aplicada con el riego.
Coeficiente de Déficit (CD)
indica la relación entre el agua que ha faltado para
llenar por completo la zona de actividad de las raíces
(no aportada), y la cantidad total de agua que hubiera
sido necesaria para llenarla totalmente (necesaria).
Refleja el porcentaje de volumen del suelo que debería
recibir agua y no lo hace.
Coeficiente de Uniformidad
(CU) Indica la uniformidad en la distribución del agua
aplicada con el riego en el suelo. Si la uniformidad es
baja, existirá mayor riesgo de déficit de agua en
algunas zonas y de filtración profunda en otras.
El sistema formado por el
suelo y el cultivo presenta aportes y salidas de agua.
Sin tener en cuenta el riego, estas cantidades no son
iguales, por lo que el contenido de humedad del suelo
irá cambiando, quedando de manifiesto el papel del
terreno como almacén de agua.
Las entradas de agua pueden
ser debidas a la lluvia o al riego. Por su parte, las
salidas de agua se deberán a la evapotranspiración (ETP),
la escorrentía -S- y la filtración profunda (fp). Se
considera un sistema de riego bien diseñado a aquel cuya
escorrentía y filtración profunda equivale a cero.
De esta forma, la cantidad
de agua que necesita el cultivo y se ha de aportar con
el riego o "Necesidades Netas de Riego (NNR)", y el agua
que el conjunto suelo-planta pierde (la
evapotranspiración), y el agua que se aporta de forma
natural (la lluvia).
Esta cantidad de líquido,
expresada en altura de lámina de agua por metro cuadrado
de superficie de suelo, se denomina lámina de agua
requerida.
Fuente: Revista Sepa Cómo
Instalar / Conexión Riego "